Reflexiones en frío: El fin de la adaptación

AVISO: Esta publicación es de hace más de un año.

Con otra gran actuación colectiva, con un equipo que parece ya conocerse de memoria, el período de adaptación de los “nuevos” va llegando a su fin.

Boca consiguió un triunfazo en la primaveral tarde-noche porteña de domingo, con actuaciones individuales de altísimo vuelo y un funcionamiento colectivo que da para ilusionarse. Pero esta sección se va a encargar de destacar a los nuevos -y no tanto- refuerzos.

Cuántas veces habremos escuchado de los protagonistas, que al final son los únicos que lo saben a ciencia cierta, que la adaptación a un nuevo Club lleva una indeterminada cantidad de tiempo, variando según la personalidad de cada jugador.  Y cuántas más que el mundo Boca es todavía más difícil…

Para algunos más rápido, para otros menos, pero hoy por hoy estamos en condiciones de decir que la adaptación ya es historia. En estas primeras 6 fechas de campeonato hemos tenido la posibilidad de ver como los refuerzos están alcanzando el nivel por el cual se les abrieron las puertas de esta casa. Ni más ni menos que las puertas de Boca Juniors. Veamos.

Agustín Orión demostró desde su debut oficial que es un arquero de equipo grande. Siempre transmitió seguridad, incluso en los errores, que fueron pocos. El domingo, como viene sucediendo habitualmente, tuvo un par de apariciones determinantes, una en cada tiempo, con respuestas que valieron como goles.

Juan Insaurralde y Matías Caruzzo tuvieron muchísimos problemas el torneo pasado, y fueron el ejemplo para observar que jugar en un Club como Boca no es para cualquier mortal, por más figuras que sean en sus ex equipos. Sin embargo, y casi sin riesgo a equivocarnos, la llegada de un líder nato y con experiencia como Rolando Schiavi los hizo asentarse en sus puestos.

En cada encuentro se lo puede ver al Flaco ordenando y sacando lo mejor de cada uno de sus compañeros de cueva. Hoy, al igual que un conocedor de los colores como Facundo Roncaglia, sus participaciones son muy importantes y a cada partido se los ve más firmes.

Diego Rivero se ganó el cariño de la gente por su sacrificio y se puso la camiseta Xeneize casi sin que le pese, junto a Orión seguramente de los de más rápida adaptación.

Leandro Somoza fue otro que arrancó su participación con la camiseta Xeneize dejando muchas dudas, cometiendo errores que no entraban en sus características de fuerte presencia en la mitad de la cancha y tiempista para recuperar.

Este comienzo de torneo se notó su crecimiento y su mayor tranquilidad para jugar, en un principio se lo vio cumpliendo la doble función de recuperar la pelota y de ser la primera opción de pase para los centrales, ayudando a un Erviti que hasta hace poco sólo se destacaba en la tarea de sacrificado recuperador.

Fue el mismo Walter quien más creció en estos primeros 6 partidos. El torneo pasado se le exigió muchísimo y quizás no pudo soportar la presión, pero hoy estamos viendo al talentoso jugador que sigue impresionando a todos por su sacrificio para tapar espacios, pero que ya le empezó a agregar su toque de fútbol, siendo eje junto a JR, con mucho contacto con la pelota y hasta incluso, y en más oportuno momento no podía haber sido, llegando al gol.

Darío Cvitanich es un jugador rápido y aguantador, de nivel europeo, sin dudas. En las primeras fechas no pudo estar preciso en los pases o en las definiciones, pero muy decidido a ganarse su lugar, reemplazó su talento por transpiración, y corrió, y corrió hasta que se le abrió el arco. Hoy por hoy es un jugador fundamental en la dupla delantera.

Qué alegría, entonces: la adaptación que los excusaba, hoy la convirtieron en ilusión.

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    Una respuesta

    1. Eduardo dice:

      Y seguro… Era tiempo de darlas su momento y ya ivan a empezar a dar frutos… Vamos BOCA!!!!!!!!!!……

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