Andrada y los cuatro defensores, uno de los puntos más altos del Boca de Alfaro. ¿Salen de memoria?


“Los equipos se arman de atrás para adelante”, reza una vieja y conocida frase del ambiente futbolero. Para muchos esa es la fórmula mágica que obtiene resultados, ya que si uno tiene una defensa sólida y segura, el resto aparece solo. Gustavo Alfaro parece comulgar bastante con esa idea, por eso hace varios partidos que elige a los mismos cinco hombres, contando al arquero, en la última línea.

El entrenador de Boca decidió darle el arco a Esteban Andrada, quien en la mayoría de los partidos mantuvo la valla invicta y demostró la seguridad necesaria para pararse debajo de los tres palos de un arco con mucha historia. ‘Sabandija’ tiene condiciones de sobra y, si no sucede nada raro, puede ser el 1 xeneize por muchos años.

El lateral derecho es de Julio Buffarini, no hay dudas. Con más garra y corazón que juego, el número 4 se ganó el cariño del público. Dejando todo en cada pelota y corriendo durante los 90 minutos como si fuese un maratonista, el cordobés se asentó en ese lugar. Otra virtud del director técnico.


La zaga central tiene dos titulares indiscutidos: Lisandro López y Carlos Izquierdoz. El primero llegó con pocos partidos en el lomo pero su jerarquía supo suplir la falta de ritmo; mientras que el segundo fue de menor a mayor y parece estar recuperando el nivel que lo hizo ser figura a fines del año pasado. Gran partido ante Banfield.

Y en el lateral izquierdo está Emmanuel Mas, quien parecía que se iba del club hace algunos meses pero terminó siendo titular tras ganarle la pulseada a Junior Alonso. El exSan Lorenzo mejoró en la faceta defensiva y se convirtió en una opción más de ataque cuando Boca va para adelante. Alfaro lo considera titular y, hasta el regreso de Frank Fabra, será el 3 del equipo.

Boca se siente seguro abajo y no es poca cosa para un equipo que todavía está en formación. Alfaro trabaja semana tras semana para achicar el margen de error y arriesgar aún más dentro del campo de juego. Por ahora, el laburo del DT viene saliendo bien. Con pasos cortos pero firmes, así anda el actual bicampeón argentino.